Mi cabeza da vueltas, recuerdo lugares a kilómetros y cientos de conceptos en menos de un minuto, conceptos y definiciones que precisamente no son mi fuerte y termino olvidando más de la mitad.
Suspiró abatida y mi cabeza cae duramente contra el libro de Anatomía de 1205 páginas y mi cabello contra el de Bioquímica de sólo 574. Levantó los ojos tratando de ver a mi mamá o alguna otra persona que se apiade de mí y me diga “Deja de estudiar, mejor ven a ver la televisión y come las papas fritas que te he preparado”
Pero en vez de eso, miró mi querida madre paseando en la sala y cuando sus ojos se posan en mí, respondo con una insufrible mirada.
—Ya me cansé—le digo en un suspiro estirando mis brazos. A lo que me responde con un “Síguele estudiando, ya te falta poco para terminar”.
¿Y qué hago ahora?
Giro mi cabeza y me encuentro con mi periquito que está comiendo semillas de girasol en su jaula. Sonrió instintivamente cuando me ve y grita “¡Agua!”. Camino hacia él, abro su puerta y sube a mi dedo. No le hago caso a su petición, es obvio que no quiere agua, sólo quiere molestar. Lo levanto hasta mi cara y sus pupilas se dilatan hasta que el gris predomina en sus ojos.
— ¡Burro! —me grita como de costumbre. Le hago caras feas y le respondo después de sacarle la lengua.
—Burro tú—le suelto para después subirlo en mi hombro, lugar donde pasa casi seis horas del día.
En ese momento veo la laptop frente a mí. La tentación me invade y analizo mentalmente el tiempo que podría utilizar para escribir y adelantar por lo menos un poco de mis historias, será poco menos de una hora, pero mejor que nada. Mi vista va de nuevo a mis libros y rápidamente me siento en la computadora…Es más que obvio quien ganó.
Abro Microsoft Word, pero de repente algo ocurre…Mi cabeza sigue tratando de recordar los conceptos de mis materias y no me viene ninguna idea creativa a la mente, y lo peor es que siempre aluciono con Angie, Elliott y Byron, pero logro escribir absolutamente nada. Así que abro Facebook y miro mi correo por si después llega alguna idea…Pero no lo hace y me siento decepcionada de mí misma.
—Me van a matar…llevo más de un mes sin actualizar—me susurró a mi misma como sucede en las telenovelas. Mi perico Poly me muerde la oreja con brutalidad y suelto un quejido.
—No me muerdas—lo regaño. Veo las plateadas teclas de mi laptop y me dio cuenta que sólo me quedan quince minutos más—Mañana será…espero no ser linchada.
Y sí son mis días entre semana, tengan piedad de mí. Subiré adelantos en mi página de facebook: http://www.facebook.com/pages/Siren-Tokatsu/285651268131645